domingo, 7 de octubre de 2012

www.librerialibroslibres.org




Hace un par de días os enlacé esta noticia. Lo hice en mi perfil de Facebook y os pregunté si algún madrileño se apuntaba a echar un vistazo.  Motivos varios; el más importante que una tienda de libros en la que el género se vende a cero euros es lo más parecido a mi concepción del arte y la cultura que he visto hasta el momento. Cierto es que miro poco. Ese es uno de mis defectos.



Otra lacra que arrastro es que me propongo, llevada por el entusiasmo, hacer muchas cosas que luego no hago. Así que, para evitar dejadeces que habrían desembocado en sentimientos de culpa e inadecuación, con el último bocado de pan dukan en la boca le dije a mi consorte: “¿Qué? ¿Te vienes conmigo?” Y él, con más paciencia que un santo, me acompañó. Antes de nada se lo agradezco, porque es más fácil para mí cumplir con un plan compartido que con uno solitario.

A la una de la tarde llegamos a la Calle Covarrubias número 7. Metro Alonso Martínez. La librería no está a pie de calle, sino que ocupa la mano derecha de la planta baja de un edificio de vecinos. El portal es precioso: de ese estilo antiguo y señorial, con suelos de madera, paredes grises y blancas, una puerta que separa el primer tramo de la entrada de un ascensor enrejado (vale, no recuerdo si tiene ascensor enrejado o me lo he inventado porque le va como anillo al dedo, pero en mi imagen mental el ascensor existe)y olor a añejo.

- ¡Empieza bien el circo, Ali!- me dije.

De hecho, entramos detrás de un grupo de tres mujeres con bolsas llenas de libros y nos cruzamos con dos muchachos que salían. En la librería casi no podemos entrar a la primera. Ocupa lo mismo que un salón de un piso de clase obrera y estaba lleno de gente. Donde lleno de gente significa que casi no se podía pasar.

Nos recibió Elisa, una chica con acento andaluz, rizos rubios y ojazos azules que nos explicó que Libros libres es un proyecto que viene de la mano de la ONG Grupo 2013. Echad un vistazo a su web, que os enlazo AQUÍ. Los proyectos en los que están embarcados están relacionados con la educación solidaria y, a partir de uno de ellos surgió la idea de la librería.  Una de las cosas que hace esta ONG es crear bibliotecas. Corto y pego:

A día de hoy Grupo 2013 ha construido cinco bibliotecas de unos cien libros cada una:
·         Dos en Nicaragua, mediante la Fundación Dariana.

·         Dos en Perú a través de la Fundación Ayúdales a Vivir.

·         Una en la Comunidad de Madrid, en el colegio público Hermanos Pinzón, en Aluche.

·         Dos en República Dominicana, a través de la Fundación Fudoprosa.

Durante el proceso de recogida de libros, se dieron cuanta de que no podían enviar todos los libros que recogían y surgió la idea de esta librería gratuita.

En ese primer contacto eché un vistazo superficial y me llevé tres libros en perfecto estado: “El bloqueo de escritor”, “Paisajes iniciáticos” y “Ojos que no ven”. Llevé la cámara para hacer unas fotos, pero aquello estaba impracticable de gente, así que pregunté a qué hora se podía volver sin riesgo de morir de asfixia. Mientras lo preguntaba, me di cuenta de que en el cuadrante de voluntarios había un hueco para esa misma tarde a las 16:00 y… bueno, allí me planté.

Desde las cuatro hasta las ocho de la tarde pasé las cuatro horas más frenéticas que he vivido en los últimos tiempos fuera de la oficina. No os imagináis la cantidad de libros que recibimos y colocamos en las estanterías, ni el ritmo al que los libros salían por la puerta, con su sello de librolibre. La gente pedía permiso para donar, preguntaba cómo podía colaborar… A las siete de la tarde no se veía nada (había un problema con la electricidad que espero que se haya solucionado ya). En serio, yo estaba rellenando hojas de suscripción a puro boleo, pero la gente sacó sus móviles de ultra última generación, puso a funcionar sus apps de linterna y con eso buscaban en los estantes.

Mi posición privilegiada me permitió llevarme otros tres ejemplares increíbles a casa: Vida y destino, La soledad de los números primos y Monstruos en el tintero. Algunos incluso olían a nuevo.

Hubo un par de momentos en los que tuve que pararme a respirar ¿Qué es eso de que en España no se lee? Aquello estaba lleno de gente de todas las edades, tamaños, sabores y colores que traía y se llevaba libros. Y no cualquier libro. Libros de ediciones cuidadas, de temática escogida. Había personas con criterios literarios muy bien definidos. Y me sentí mucho más que orgullosa de estar allí.

Tan orgullosa que el sábado que viene volveré, a eso de las dos de la tarde, ha hacer un trabajo tan glamuroso como enfrentarme a una pared llena de libros para darles la vuelta y que se lean los títulos. Hoy tengo hasta agujetas, pero merecen la pena.

Si habéis llegado hasta aquí, os preguntaréis de qué manera sobrevive la librería si todo es gratis. Pues bien, hay varias fuentes de financiación, todas ellas particulares y volutarias.

Primero y más importante: una librería necesita libros, así que las donaciones de ejemplares son básicas.

 En segundo lugar, uno puede hacerse suscriptor. Esto quiere decir que por 12 euros al año recibes una tarjeta naranja con un número y tu nombre escritos en el reverso. Eso no te da derecho a absolutamente nada a lo que no tengan derecho los demás, pero representa que apoyas el proyecto (Yo soy la 320).

También se pueden hacer donaciones esporádicas. Casi todo el mundo, por no decir todo, dejó uno o dos euros si se llevaba libros. Algunas personas dejaron dinero sin llevarse nada. Hay unas huchas chulísimas en forma de libros con alas donde se deja el dinero.

 Hay un videoclub con DVDs de segunda mano. Por el alquiler durante una semana de una peli se sugiere una donación de un euro. Yo las estuve ordenando y me encontré auténticas joyas.

¿Y qué pasa si no sois de Madrid y os apetece colaborar? Bueno, pues como yo voy a ir todos los sábados, podéis poneros en contacto conmigo mediante e-mail (inquilinosdelespejo@gmail.com) y os doy una dirección donde enviar los libros que os sobren. Por correo ordinario no debería ser muy caro.  Os daréla mía en lugar de sugerir que los enviéis a la librería directamente, porque allí los problemas de espacio son acuciantes, pero su dirección es pública. Podéis encontrarla en su web.

www.librerialibroslibres.org



Y esto es todo. Yo estoy mucho más que entusiasmada y mucho más que feliz. Espero que os animéis a participar. Un libro que viaja es una idea que viaja. Y necesitamos que las ideas se transmitan de todos los modos posibles. 

7 comentarios:

  1. OoOOOOOh me he emocionado y todo!! Qué idea más chula. Yo ya la conocía de Inglaterra y ahora por fin llega a España. Te puedes enterar si hay alguna por Cataluña?? Gracias wapa. Chapó por la iniciativa. Si hubiera algo por aquí seguro que me pasaba los sábados como tú. Bsos!

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  2. Todavía no. Han empezado en Madrid y su objetivo es alcanzar 365 suscriptores para ser sostenibles durante un año. Más suscriptores, más tiempo :)

    Si te sobra un libro, mándamelo!!!! Y difundeeeeeeeeeeeeeeee

    Gracias, guapa.
    Reguapa.

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  3. Hola!
    Hacía tiempo que una entrada no me sorprendía tanto.
    Felicidades por haber sabido transmitir lo que viviste allí tan bien.
    Un beso.

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    1. Pues lo había grabado en vídeo, pero no he podido colgarlo. A ver si youtube me lo permite esta tarde :) Y tb tengo fotos.

      Muchas gracias, Montse!!!

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  4. Es una pasada y eso que cuando fui yo no estaba tan llena, también tengo ganas de ir de voluntaria un día.

    saludos

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    1. Pues pasa cuando quieras. Elisa me comentó que para las personas que no disponen de un día a la semana fijo, que se pueden acercar por allí y preguntar qué pueden hacer. Siempre hay trabajo, así que seguro que eres bienvenida.

      Un abrazo y gracias por comentar. Si te parece, puedes difundir el proyecto. Eso también cuenta como voluntariado.

      :)

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Gracias por participar!!