jueves, 4 de octubre de 2012

Por qué leo a Érie Bernal


Me daba un poco así, de cosa, escribir este post; pero lleva rondándome la cabeza como una semana, así que aquí estamos. Sentía ese pudor porque no quería hacer una recomendación, ni la típica publicidad de bloguera dicharachera.  Esto va así: disfruto muchísimo con el Blog de esta mujer y me encantaría que otros lo disfrutaran también; pero no me apetece dar una lista de razones vagas y lugares comunes que inciten a cualquier incauto a leerlo. Quiero dar mis motivos. Los míos. Y esto puede ser bueno para aumentar su número de lectores o no. Al fin y al cabo esta es una opinión personal. Ya lo decía más arriba: la mía.




Érie Bernal se llama Esther Rodríguez, lo dice su perfil de Facebook, así que no estoy revelando nada secretísimo. Y lo que sé de ella lo sé a través de sus publicaciones. Sé que es profesora, que pasó un tiempo en el extranjero, que sufrió una operación complicada y que está decidida a hacer que su vida sea  más disfrutable cada día. Eso que de ordinario llamamos ser cada día más felices. No nos engañemos, lo del crecimiento personal y la felicidad diaria se dice a menudo. Lo pronunciamos todos con la misma frecuencia con la que damos los buenos días; y más o menos con la misma convicción.



En sentido contrario a las agujas del reloj es el Blog donde la señorita Bernal explica de qué manera algunos libros y algunas películas colaboran a esa disfrutabilidad creciente de su vida. Habla de títulos más o menos vendidos, más o menos conocidos. Sin mucho ánimo de inventar la rueda ni de descubrir América. Da una sinopsis precisa y lo decora todo con algo que no es exactamente una opinión personal, aunque también. Es la explicación de cómo esas lecturas y visionados la han afectado de manera positiva. Nos cuenta lo que ha aprendido mientras leía.

No hay mucha gente –o yo no la conozco- que aúne estas dos facetas: la de reseñista y la de docente. Y no creo que haya mucha, tampoco, que mediante el ejercicio de ambas se exponga tanto a cambio de tan poco. Porque cuando dices que una novela te ha enseñado algo útil, dices también que no lo sabías y que lo aprecias, y que lo incorporas a tu vida, y que te sientes mejor, más completa. Hace falta una buena dosis de humildad y seguridad para hacer ese gesto. Hace falta además una dosis igualmente grande de generosidad para compartir el aprendizaje propio con desconocidos. Hace falta mucho valor para permitir que esos desconocidos opinen sobre tus palabras, tus impresiones, tus filias y tus fobias cuando son tan íntimas. Y es necesaria también cierta proporción de deseo de aventura para incorporar esas opiniones ajenas a las propias y que tu vida, o sea que tú misma, se haga -te hagas-  un poco mejor, más rica.

En el Blog de Érie Bernal he tenido la suerte de encontrar a una persona con la cabeza como a mí me gustan: bien amueblada y sin miedo a las reformas. Hemos intercambiado algunos correos y las dos compartimos algunos intereses. Otros no. He leído el último libro que comentaba (Nada) y he visto la última película (La Ola).

Nada, de una señora danesa, Jane Teller,  que explica mucho mejor que yo la temática de su libro, es una gran historia acerca de la pequeñez del ser humano. Unos niños, con el afán de demostrar que la vida tiene un significado y por tanto importa, cometen una serie de atrocidades de envergadura creciente. Claro, con esos mimbres, diréis ¿cómo no va a interesarte la novela? Pues sí, tenéis razón: me apasiona la capacidad del ser humano de retorcer hasta el infinito las más elevadas intenciones. Me ha encantado además y sobre todo el desapasionamiento de la narración, la manera de contar las cosas sin tapujos, el modo de mostrar la naturaleza humana sin ambages.   No se regodea en el mal, ni en los errores. Los cuenta como lo que son: cosas que pasan. Naturalidad y simpleza, son las palabras.

Esto me ha ayudado –casi todo lo que Erie escribe me ayuda de un modo o de otro- a replantear los términos de mi novela sobre la comunicación, que se estaba convirtiendo en algo que nunca quise que fuera. Si habéis visto el vídeo de mi última entrada, sabréis que le estaba dando demasiadas vueltas a aspectos del relato que no merecían tanta atención. Nada es sencilla. Aparentemente muy simple. Y toca temas de una complejidad y una profundidad desde la simpleza y la sencillez. Para los que aspiramos a hacernos entender, este es un gran ejemplo.

De La Ola ya hablaremos. De momento, para acercaros a ella, quizá queráis pasar por aquí y disfrutar un rato llevándoles la contraria a las agujas del reloj.



7 comentarios:

  1. Gracias guapa por todo!! Ya te lo he dicho antes pero me ha gustado mucho tu entrada y es que no estoy acostumbrada a ser prota de nada XD. Me alegra ayudarte con mis escritos. Para mí compartir es algo tan necesario como respirar. Aprendes del lugar más insospechado, de la persona más extraña. La vida es así de divertida. Sigue escribiendo cómo lo haces porque a mí me encanta leerte. Aunque no te lo diga eres, para mí, una fuente inagotable de inspiración. Un beso enorme!!

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  2. Enhorabuena por tu franqueza y tu atrevimiento porque es verdad que en este mundo en el que vivimos eres más respetada por hablar mal que por hacerlo bien de alguien. Creo que un blog, al menos esa ha sido siempre mi intención, es eso: conocer personas diferentes, coincidir o no con ellas y al fin y al cabo, abrir una ventana al mundo desde nuestra salita de estar. Para lo demás ya están las voces grandilocuentes que llenan las columnas de los periódicos.
    Un abrazo.

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  3. La enhorabuena es para mí o para Esther?? ;-)

    Estoy taaan cansada de los voceras que sólo despliegan basura por todas partes. En fin. Yo también lo hago a veces. Somos todos humanos, débiles y pequeños.

    Muchas gracias por leer y comentar.

    Un beso!

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  4. Genial entrada, Alicia! Describes a la perfección a Esther y a su blog, y te diré que tuve la suerte de conocerla en persona hace muy poquito y que es un encanto de niña!! Como bien comenta Mamen, llaman más la atención aquellos que hablan mal de otros, pero hablar bien de alguien es, para mi, mucho más difícil e importante... Me encantó leerte! Un beso!

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    1. De nada :)

      Son las impresiones que da. Si además son verdad, es una suerte. Yo siempre creo que doy una impresión muy diferente de lo que soy :)

      Espero poder conoceros a todas antes o después (mejor antes que después) :)

      A ver si podemos organizar algo.

      Besines

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  5. Oh Gracias Montse. Fue genial conocerte también y nos vemos pronto. Alicia suscribo lo que dicen Mamen y Montse. Parece que hoy en día se valora más a quien critica que al que halaga. eres toda una pionera XD!! Un beso hermosa!!

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    1. Por eso no veo las noticias...

      Habría que hacer un noticiario positivo.

      Besotes!!!!

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Gracias por participar!!