miércoles, 1 de agosto de 2012

Galletas de la suerte



 By el único e incomparable: Max


Max: Para empezar. Gracias, jefa. Es la primera vez que me sacas en color. Se ve que te va bien el negocio y tienes más presupuesto. En esta no parezco un muerto. Se agradece, se agradece.

Alicia: Calla anda, déjate de peloteos y al lío. Espero que te hayas preparado bien las preguntas, que me tienes contenta. No sé las cartas de lectores cabreados que he recibido ya. Cansados de que no termines ni una entrevista.

Max: Descuida, jefa. ¿Te hago una intro?

Alicia: ¿Estás loco? Llevo toda la semana llenando Facebook de fotos y enlaces del blog de los tacones. Por no hablar de lo que han hecho mis compañers. Si haces una intro nos van a dar con los pixels en las narices a los dos.

Max: Entonces ahí va, sin paños calientes. Primera pregunta: ¿Tú no tenías bastante con tus cuentos, tus promociones, tus blogs, tus novelas, tus gatos, pagarme la nómina, tratar al rizos como a un rey y tu trabajo de ocho horas? ¿Por qué te has metido en esto?

Alicia: Pues no. No tenía bastante. Ya hablaremos de la manera de plantearlo, que según lo dices parezco una loca hiperactiva sin control. Pero el hecho es que no tengo bastante casi nunca de casi nada. Mis cuentos son mis cuentos. Ahí están. Mi vida es mi vida y cada día me gusta más, pero... ¿A ti te ha tirado los tejos una rubia imponente alguna vez?

Max: Jefa, que aquí las preguntas las hago yo. Además, soy un caballero. Peludo, pero caballero. Yo de esas cosas sólo hablo por dinero, ya lo sabes.

Alicia: Pues a mí la oferta me la hizo una rubia irresistible. Dice que se la estropeó el televisor y que pensó en molestarnos para formar un proyecto común, de tías, que mereciera la pena, divertido, de apoyo mutuo, sin pretensiones, de calidad... Y la rubia está muy buena, Max. Seguro que lo entiendes. 

Max: Sí, si yo de rubias entiendo un rato.

Alicia: Mira. Esto de escribir, aunque sea en internet, que estás rodeado de gente y comentarios por todas partes, al final es una tarea solitaria. A veces, por muy feliz que te haga la cosa esta de juntar letras y crear a gentecilla de la nada, es una tarea ingrata. Pocas veces, pero algunas sí. Que te den la oportunidad de trabajar con media docena de mujeres guapas, inteligentes, con las que compartes inquietudes... Eso no se rechaza nunca. Ni aunque signifique dormir menos.

Max: Así que duermes menos.

Alicia: Duermo menos, sí. Lo mismo es por el calor, tampoco hagas mucho caso. Duermo menos, pero desde que empezamos a escribir juntas, a tomar decisiones comunes, a colgar fotos todas a una, me he reído mucho más que en los últimos meses. Eso hay que dárselo a las rubias: saben cómo montar una fiesta.

Max: Así que esto lo hacéis por la fiesta...

Alicia: Si no ¿de qué? Todas tenemos nuestras obras literarias, nuestros sesudídimos blogs, nuestro Wattpad, nuestros trabajos en Amazon... Nos hace falta desconectar.

Max: ¿Y desconectáis de la literatura escribiendo? Perdona, jefa, pero está claro que sois mujeres: eso es una contradicción en toda regla.

Alicia: No me vengas cone esos prejuicios, mono con ínfulas. Hasta el momento tenemos el anecdotario de So Blonde, el consultorio de Regina Roman y hoy mi consejo zen ¿De verdad te parece que eso es lo mismo que lo que hacemos a diario? de hecho ¿Has visto por ahí a alguien que haga algo parecido? Y espera a mañana, pasado y al otro: Los encuentros de Irene Comendador no tienen precio, las aventuras de Connie Jet y la doble personalidad de Karol Escandiu...

Max: Me canso sólo de pensarlo.

Alicia: Por eso, como todos los dioses que se precien, hemos mirado nuestra obra, hemos visto que estaba bien y, los domingos, os dejamos descansar.

Pero hoy es miércoles, querido: ¡Corre a por los tacones! 



6 comentarios:

  1. No eres rubia, pero das la talla de sobras :-)

    p.s.: el Max es un descarado y trabaja menos que un piojo en la cabeza de un calvo, yo que tu le rebajaba un 30% la ración de plátanos.

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  2. Jajajajajaja cómo me he reído. El mono tiene su gracia, no te digo que no, pero la jefa del mono vale su peso en oro. Ayyyyy, Alicia, Alicia... qué de cositas podemos construir junticas...

    Regina Roman

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    1. Las que quiera la señora, oigaaaaaaaaaa. Que yo en esto del ladrillo me lo paso bomba :)
      Más maga la Regy...

      Gustau, déjanos el azúcar en paz :)

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    2. Si todavía no he dicho nadaaaaaaa :-(

      Créetelo (o no) pero acabo de tener un deja vu con tu comentario..., es eso o la predictibilidad del mismo estaba en mi neurona antes de abrir el blog.

      Por cierto..., recordatorio..., Regina Roman, sin tiiiiiiiilde :-)

      Envidia (sana) del "rat pack" (no offense intended) que teneis montado. Ade+ creo que el backstage debe ser aún más divertido..., creo que sobornaré a Max (o alguien) para que haga un "crónicas gamberras desde el backstage, rubias descalzas y a lo loco".

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  3. Previstos off topics ;-). Duerme tranquilo (que habíamos quedado en que farta te hace)

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Gracias por participar!!