viernes, 13 de julio de 2012

A mí me gustaba la burbuja.




¡Cuántas cosas de las que quejarme hoy y qué poco tiempo!

1.- Dos horas de reunión, 14 personas. 28 horas desperdiciadas que ya no volverán. En serio, en esas dos horas no he aprendido nada, no he mejorado como persona, no me he divertido y mi empresa ha perdido dinero fijo. Eso sí: me confirman algo que yo ya sabía:  lo que yo hago sólo sirve para enriquecer al presidente. Bueno, eso y que mi jefe no sabe hablar en público.

2.- Hay personas que se suben en el metro por las mañanas sin prestar atención a su potencial terrorífico. En serio. Y no voy a meterme con guapos, feos, gordos o flecos, que podría, no. Hoy se ha sentado a mi lado una chica con gafas de sol negras tipo mosca y unos auriculares que le habrían quedado grandes a los cabezudos de mi pueblo. La he visto por el rabillo del ojo y, así, entre la neblina del sueño, me he asustado y todo.

3.- No creo en ceder mi sitio a las embarazadas. Lo lamento infinito. Tampoco creo en dejar a los niños correteando por las tiendas. Yo he escogido no tener hijos, así que me niego a cargar con los de los demás. Veamos, si la mujer está de 9 meses y obviamente sufriendo, es posible que me levante. Por humanidad. Pero ¿levantarme por sistema? ¿Por qué? ¿No es el embarazo la experiencia más maravillosa del mundo? ¿No son los hijos el mayor tesoro? ¿No se sienten realizadas como madres? Por no hablar de que yo jamás tendré una baja de cuatro meses.

A ver quién es el primero o la primera en hablar de la solidaridad entre mujeres. Porque mujeres son también las prostitutas y viven estigmatizadas. El sexo de las madres es sagrado, pero cederle tu asiento a una chica con una falda imposible que ha pasado toda la noche sobre unos tacones que le deben de haber destrozado los pies no se valora. Y lo ha hecho para ganarse el pan. Y a lo mejor hasta está embarazada, fíjate.

4.- Hoy he tenido que oír, otra vez, que los funcionarios españoles no trabajan nada. Pero nada de nada. Y que los alemanes trabajan más y mejor y mucho más eficientemente que los españoles. Ganas me han dado de decirle al señor en cuestión que se largase a Alemania a ser mano de obra especializada, que si no empezamos nosotros a deconstruir los tópicos, malamente vamos. Como es el señor que me firma la nómina, me he callado.

5.- No conozco a ninguna mujer que tenga una relación sana y normal con su cuerpo. Y conste que conozco a un montón de tías que están buenísimas. En el mejor de los casos, la menos trastornada cree que dentro de ella hay una mujer fea, gorda y deforme a la que debe controlar para que no emerja. Y yo no sé cómo hacer para extirpar esto de las mentes de todas y cada una de nosotras.

6.- Con lo bien que se estaba en la burbuja, va la conciencia –la mía, no la social, ni la moral, ni nada- y decide despertárseme hoy. Me parece fatal.

7.- Me gustan los gatitos. Sobre todo los míos. Espero que esto me redima de todas las cosas de mala persona que he escrito más arriba.

5 comentarios:

  1. Con la 3 te van a dar la del pulpo, asi que vete preparando el pimentón colorao y las patatitas.

    Con la 4 haberlos haylos (que trabajen, digo) que los hay que ni se les ve el pelo o que en llegando se ponen a leer los periódicos del día (me gustaría ver la definición de su puesto de trabajo, no vaya a ser que es "lector"). Pero ver 14 ventanillas y solo 2 atendiendo y ver llegar a varios con bolsas de ECI no es solo el guión de un artículo de APR, similares casos he vivido.

    Con la 5 confirmas lo que ya suponía: No solo sois contradictorias "a terceros", también lo sois con vosotras mismas.

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  3. Pues lo de las embarazadas tiene su aquel jajaja... porque veamos:

    1.- Si está de poco, NO sabes que está embarazada. Puedes estar dejando de ser bueno por ese motivo e irás al infierno.
    2.- Si la mujer es muy gorda y está embarazada, a lo mejor no te das cuenta tampoco porque piensas que simplemente está gorda.
    3.- Si le cedes el sitio porque tú crees que está embarazada y te dice que NO lo está, la estás llamando gorda sin querer y la situación entonces sí que serás "embarazosa".

    De todos modos, no es que tengas que dejar que se siente o no, es que tiene un asiento reservado siempre. Puede llegar, escupirte y hacer que te levantes si quiere jajaja.

    Os aviso que conozco casos de los 3 puntos que he mencionado jejeje, y en algunos casos es un verdadero corte.

    Sobre la belleza femenina creo que las propias mujeres os atacáis a vosotras mismas demasiado. Es verdad que parece que nunca estéis contentas del todo con vosotras mismas... ¿Por qué? No entiendo tanto lío siempre con la depilación, la celulitis, las tetas, etc... Aunque a lo mejor el raro soy yo.

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  4. Alicia.... no voy a ir punto por punto porque... estoy totalmente de acuerdo contigo en todo lo que has dicho, sobretodo con el punto 1 y el 3... y como no, en lo de los gatos!! jajajajajajaja! Me ha encantado tu entrada!

    Yo soy de las que a veces me han querido dejar un asiento o me han preguntado de cuanto estoy o me han dicho si estoy esperando... Esperando qué, vamos a ver?? jajajajaja!! Y soy de las que responde "te pregunto yo a ti como eres capaz de salir a la calle con esa cara o con esos pelos?? A que no??" Parece que si no eres una sílfide no tienes derecho a salir a la calle y vivir y relacionarte! Pues ale, a mi me sobran kilos y soy feliz y no, no estoy embarazada ni pienso estarlo! jajajajajajajaja! No diré más... ;-)

    Un beso a todos! :-)

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  5. Loca me quedo chicos. Coincidía con Quanta en que me iban a dar la del pulpo.

    Jajajajaja

    Iván, yo tb conozco esos casos. Y es la leche.

    besines a todos!!!

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Gracias por participar!!