jueves, 17 de marzo de 2011

Por qué Lorelai Gilmore


Tras una inversión de 35 días, tras preguntas varias sin respuesta, tras una nubecilla de tormenta que se había formado en mi horizonte, ya conozco los motivos.

Lorelai Gilmore es una persona extraordinaria. No sé si lo es gracias a sus circunstancias o a pesar de ellas. En cualquier caso esas circunstancias son vulgares. Lorelai no.


Las circunstancias:


• Unos padres muy ricos, muy rígidos, invasivos, arcaicos, sofocantes, petulantes, manipuladores, pésimos comunicadores, entrometidos, cizañeros, engreídos, despectivos y alguna otra cosa que me olvido. Unos padres que, con todos esos defectos la quieren. Y la quieren mal. Y se sienten traicionados.

• Una hija perfecta, malcriada pero perfecta con la que tiene una relación divertida, cómplice, cuestionable como todas las relaciones madre-hija, pero mejor que casi todas las relaciones madre-hija de las que yo he sido testigo.

• Es madre soltera y mantiene el contacto con el padre de la criatura, que se comporta de manera egoísta y cobarde en todas las ocasiones en las que tiene oportunidad.

• Su vida amorosa está llena de altibajos, se relaciona con hombres que no están a su altura, se enamora de ellos o no. Se siente sola.

• Sus amigos son corrientes. Sólo son los habitantes de un pueblo de 9.000 personas que se conocen unos a otros y, eso sí, mantienen relaciones cordiales.

• Éxito laboral relativo. Durante 21 años desarrolla una carrera profesional en el sector hotelero. De camarera de habitaciones a copropietaria de un hotelito con encanto.

Es verdad que todas esas cosas juntas no se dan en la misma persona de manera habitual. Lorelai Gilmore es la protagonista de una serie que dura 7 temporadas y hay que rellenar metraje, tiene que haber giros argumentales, tramas, subtramas y todo lo que se espera de 7 años de serie. Pero hay que reconocer que muchos de nosotros tenemos padres asfixiantes, estamos en medio de una carrera profesional, mantenemos relaciones amorosas complicadas y nos relacionamos con personas comunes y corrientes. Algunos hasta vivimos en pueblos o ciudades de provincias.

Sin embargo Lorelai Gilmore es extraordinaria. Ella, no su vida, ni su entorno. La chica Gilmore es un libro de autoayuda en sí misma. Es divertida a pesar de todo, se levanta por las mañanas, no tiene pelos en la lengua, se enfrenta a sus cosas con una franqueza envidiable y, sobre todo, disfruta de sus momentos. Está siempre dentro de sus procesos, no valora únicamente el resultado de lo que hace. Es esencialmente feliz en cada momento.

Palabra clave: esencialmente. Tiene una vida vulgar, unos éxitos vulgares, muchos fracasos que le duelen y que deja atrás. Pasa sus ratos de ocio viendo la tele, yendo al cine o de compras, comiendo. Y todo eso no la convierte en una mujer aburrida sin horizontes. Es feliz a pesar de los malos ratos, del juicio implacable de sus padres. Es feliz porque toma sus decisiones y asume sus consecuencias. No se cuestiona a sí misma casi nunca, ni pierde el tiempo deseando estar en otro lugar o haciendo otras cosas.

Con todo lo disparatada que parece, Lorelai Gilmore vive anclada a la realidad y le extrae todo lo bueno que puede. Y por eso, señoras y señores, esta serie ha llegado a mi vida en este momento.

2 comentarios:

  1. Me ha encantado esta entrada. No tengo ni idea de quién es Lorelai Gilmore pero lo voy a averiguar.

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  2. Las chicas Gilmore.

    Gran serie. Familiar, divertida y muy a tener en cuenta.

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Gracias por participar!!